Tras ganar el Torneo de Año Nuevo, el georgiano rebosaba euforia en su comparecencia en rueda de prensa ante los medios en la sede de la Kasugano Beya en Tokio.

"Esta es la primera vez en mi vida que se me siento tan bien. Estoy tan feliz que casi no me lo creo", comentaba un Tochinoshin que reveló que su esposa se había echado a llorar en cuanto le comunicó por teléfono su victoria en el torneo.

Tochinoshin es el primer maegashira que gana un yusho desde que el mongol Kyokutenho lo hiciera en 2012. Tras conseguir seis victorias seguidas al inicio del campeonato, Tochinoshin perdía con el yokozuna Kakuryu el séptimo día, pero a partir de ahí siguió sumando victorias una tras otra para acabar con un resultado de 14-1. Además del yusho, el georgiano también fue premiado con el Shukun-sho (a la mejor actuación) y el Gino-sho (por su técnica).

Al ser preguntado por el combate que siempre recordará de este torneo, Tochinoshin apuntó a la pelea contra Shohozan en el penúltimo día, en el que se aseguró el título. "Nunca lo olvidaré", exclamaba.

A pesar del último escándalo del mundo del sumo surgido durante el torneo, Tochinoshin se mantuvo firme hasta el final. Ahora Tochinoshin ya sólo piensa en el Haru Basho de Osaka en Marzo, donde tiene muchas posibilidades de subir muchos grados en el banzuke.