El sumo inicia este domingo un nuevo año, con la esperanza de que el Hatsu Basho deje un buen sabor de boca y ayude a este deporte ancestral a retomar el rumbo tras dos meses marcados por la polémica.

Este primer torneo de 2018 se presenta como una gran oportunidad para comenzar de nuevo, después de la "obligada" retirada del yokozuna Harumafuji tras agredir a un rikishi de categoría inferior, un escándalo que también ha provocado la ausencia del Emperador Akihito y de la Emperatriz Michiko del torneo de Tokio. Además, el sumo volvió a verse sacudido recientemente por la agresión sexual cometida por el gyoji más importante sobre un árbitro de rango inferior durante una gira regional.

Así las cosas, con la polémica salpicando los grados más elevados del sumo, el rango de Yokozuna es el que más puede ganar si el próximo torneo se cierra con un relativo éxito.

Hakuho elevó a 40 su cuenta de yushos tras ganar tres torneos, mientras que en los otros dos las lesiones no le dieron opción alguna. Aunque en Fukuoka acabó con un resultado de 14-1, Hakuho fue criticado en Diciembre por el Comité de Deliberación de Yokozuna por un excesivo uso de los codos en el tachi-ai.

El yokozuna no volvió a los entrenamientos hasta el pasado día 5, y desde entonces no ha practicado con ningún rikishi del Sanyakyu. Sus últimos experimentos con nuevas técnicas de ataque le han traido más problemas que alegrías, y si a partir de este domingo es incapaz de imponer su dominio la lucha por la Copa del Emperador podría quedar abierta.

El Torneo de Año Nuevo será, también, crítico para los otros dos yokozuna, Kakuryu y Kisenosato, que han tenido demasiadas ausencias en los cuatro últimos torneos. Ambos inician este nuevo basho con muchas dudas sobre su condición física; la falta de equilibrio de Kisenosato y la vulnerabilidad demostrada por Kakuryu siguen preocupando, y los primeros combates pueden ser vitales en el devenir de su carrera en el sumo.

El resto de sekitori parecen llegar en buen momento. Los ozeki Goeido y Takayasu no han reportado últimamente problema alguno, mientras que los sekiwake y komusubi deberían aportar una interesante pizca de emoción al torneo, especialmente los dos jóvenes komusubi de 21 años, Takakeisho y Onosho.