El flamante nuevo Yokozuna Kisenosato realizó este viernes su primer dohyo-iri (ceremonia de entrada en el dohyo) ante unas 18.000 personas que se reunieron en el tempo Meiji de Tokyo.

"Estoy contento de que todo haya salido bien", comentaba el nuevo yokozuna en su primera ceremonia de este tipo. "He venido con un sentimiento de gratitud y con el deseo de que todos vieran una figura poderosa. He intentado mantenerme relajado y dar la sensación de fuerza en los movimientos".

"Me siento feliz porque haya podido verlo tanta gente. Intenté mantener la concentración hasta el final", confesaba un Kisenosato que estuvo cerca de congregar las 20.000 personas que asistieron a la ceremonia de Takanohana en Noviembre de 1994.

El primer japonés que alcanza el grado de Yokozuna desde 1998 estuvo acompañado en la ceremonia por los rikishi Takayasu y Shohozan.

Kisenosato confesó que había visto las imágenes del anterior yokozuna de estilo unryu (uno de los dos que existen para este ritual) y que había entrenado la ceremonia hasta bien entrada la madrugada del jueves para no cometer errores.

El presidente de la NSK, Hakkaku Rijicho (ex yokozuna Hokutoumi), agradeció el apoyo del público y la gran actuación de Kisenosato. "Estoy impresionado por la gran cantidad de gente que ha asistido, realmente emocionado. Sus movimientos han sido muy fluidos porque él es un rikishi muy flexible con la parte inferior de la espalda. Precisamente por eso es tan potente. Espero que este gran apoyo de la gente le sirva como un estímulo más que como una carga".

Al acto también asistieron los padres del nuevo Yokozuna. "Ahora ya he asumido que es un yokozuna", exclamaba su padre, Sadahiko Hagiwara. "Es como si hubiera dejado de ser mi chico, como si se me hubiera escapado de las manos".

La promoción de Kisenosato tras ganar el yusho del Hatsu Basho permite que a partir del próximo torneo de Marzo haya cuatro Yokozuna en activo, además de los mongoles Hakuho, Harumafuji y Kakuryu.

"Desde que debutara hace 15 años nunca antes había tenido una semana tan dulce", concluía Kisenosato. "No la olvidaré durante el resto de mi vida. Desde ahora será mayor el sentido de la responsabilidad. Creo que todo empieza aquí mismo".