La victoria del Ozeki Kisenosato, la primera de toda su carrera en la máxima categoría, era un hecho desde la jornada de ayer.

Sin embargo había voces que no estaban muy de acuerdo con su posible promoción a Yokozuna, debido a la poca enjundia de los rivales a los que se había tenido que enfrentar. No lo había hecho contra los Yokozuna Kakuryu y Harumafuji ni contra el Ozeki Goeido, los tres fuera de competición por lesión.

Sólo lo había hecho ante dos Ozeki que han finalizado el torneo con dobles dígitos negativos y encima contra uno de ellos, Kotoshogiku, salió derrotado. Así que su combate de hoy ante el Yokozuna Hakuho era casi como una final en la que se jugaba mucho más que un título que ya nadie le podía arrebatar, era el rango de Yokozuna lo que estaba en juego.

Es conocido el hecho de que Hakuho y Kisenosato no son precisamente buenos amigos. El mongol ha criticado abiertamente el estilo de sumo de su rival en numerosas ocasiones, por lo que nadie contaba conque le fuera a proporcionar un combate sencillo. Y efectivamente, tal y como se esperaba, el Yokozuna salió a por todas desde el tachi-ai, llevando a su rival hasta el borde del dohyo y prácticamente sacándole fuera.

Pero cuando la derrota del Ozeki parecía inevitable, este consiguió realizar un pequeño giro lateral, suficiente para que el Yokozuna perdiera la tracción de empuje que estaba ejerciendo y casi por la propia inercia del combate acabara cayendo fuera del círculo de lucha. Kisenosato conseguía así su decimocuarta victoria y, lo que es más importante, casi se asegura la promoción a Yokozuna para el próximo Haru Basho.

El resto de la jornada estuvo eclipsada por el combate final del día, pero sí que podemos destacar el kachi-koshi conseguido por Kaisei (que ha vencido en sus últimos cinco combates), Sadanoumi y Yoshikaze, mientras que Endo, Chiyoshoma y Chiyoo encajaban su octava derrota y retrocederán algunos puestos en el banzuke de marzo.

En el combate entre los dos Ozeki con resultado negativo, Kotoshogiku se deshizo de Terunofuji para cerrar un torneo para olvidar. En el Haru Basho el primero será Sekiwake y tendrá que conseguir diez victorias para recuperar su grado de Ozeki, mientras que el segundo volverá a ser kadoban y afrontará el torneo con la necesidad de conseguir el kachi-koshi si no quiere seguir los pasos de su compañero.

En Juryo no hizo falta llegar al desempate para conocer al vencedor final. La derrota de Ura ante Satoyama le abrió las puertas del título a un Daieisho que no desaprovechó la oportunidad que se le brindaba y, derrotando al siempre complicado Homarefuji, se hacía con el título de la categoría.